Ojén un jardín con vistas al Mediterráneo

Friday, March 31st at 9:48 AM
Big Ride Ojen Turismo

Ojén se sitúa a diez kilómetros al nordeste de Marbella, sobre el camino del interior que enlazaba con Málaga. Situado junto al Arroyo de Almadán, en un lugar muy apacible y rico en agua, se descubre este pueblo de casas blancas rodeado por las sierras Blanca y Alpujata, de gran riqueza en minerales de hierro, níquel, plomo, talco y dunita.

A pesar de ser un pueblo típico de montaña, la cercanía al mar hace que Ojén tenga un clima templado. Sus montes poseen un gran bosque mediterráneo de quejigos, alcornoques, encina, pinos, pitas y chumberas que llegan hasta el borde de la carretera.

El término municipal de Ojén se extiende desde Sierra Blanca hasta Sierra Alpujata y baja por los valles de los ríos Real y Ojén, hasta las ciudades vecinas de Marbella y Mijas. Así, la Sierra Blanca se asoma a Ojén desde el Cerro Nicolás (1.100 m.), hasta el pico de Tajo Negro (1.060 m.). Detrás de estas laderas se esconde el valle del Juanar, que desde Los Llanos de Pulas sube hasta el refugio del mismo nombre a través de parajes de gran belleza, para descubrir más adelante la costa por el mirador llamado “Puerto de Marbella”.

Hacia el Este del municipio encontramos las lomas de Sierra Alpujata y las que llevan hasta el límite con Marbella que forman el valle del río Ojén, cubierto en gran medida por pinares y zonas de densos matorrales. Mirando hacia la costa por este valle se encuentra el pueblo, uno de los más bellos paisajes urbanos de la provincia de Málaga.

El pueblo

Ojén nació de cara al Mediterráneo y sus blancas casas se acomodan a los pies de una áspera sierra. Sus calles, plazas, albarradas y rincones reciben el cuidado de atentos vecinos que las llenas de flores, creando la sensación de estar paseando por un gran jardín.  En sus laberínticas calles se aprecia como Ojén exhala su origen islámico. Así, encontramos calles escalonadas, además de rincones aromatizados y coloreados por cientos de flores y plantas.

Qué hacer

Sobre este escenario se ha desarrollado una oferta de turismo ecológico-cultural donde los amantes de la naturaleza y la aventura disponen de un sinfín de actividades: rutas en 4X4, descenso de cañones y barrancos, espeleología, escalada, rutas a caballo y etnográficas, en bicicleta, senderismo…

La gastronomía serrana y mediterránea es otra de las singulares, donde se muestra omnipresente el aceite de oliva y todos los productos del lugar.

Qué visitar

Museo El Molino

Se trata de un pequeño molino de harina que acabó transformado en molino de aceite y fábrica de aguardiente. Actualmente se encuentra restaurado y su maquinaria, totalmente original, se pone en marcha para hacer demostraciones. Es lugar de obligada visita para conocer una parte importante de la cultura popular ojeneta.

En una de sus salas se encuentra además el Museo del Aguardiente con una serie de paneles informativos con la historia de este famoso licor y su leyenda, con fotografías de etiquetas provenientes de todos los rincones del planeta, afiches, premios, recipientes antiguos y una de las pocas botellas que aún contiene el aguardiente de Ojén. Hasta el momento se había conservado en el despacho de los diferentes alcaldes del municipio, cediéndose el testigo de tan preciado licor, legislatura tras legislatura. Gran parte del material que se exhibe en el museo ha sido cedido por los vecinos de la villa.

Cuevas

Son uno de los elementos más singulares de Ojén y se dividen en dos grupos: las Altas y las Bajas.  Desde las primeras se disfruta de un bonito paisaje del caserío ojeneto, además del Mediterráneo. Antiguamente servían como almacén y para guardar animales. A día de hoy se encuentran rehabilitadas y tienen un uso cultural.

Iglesia de la Encarnación

Edificada a principios del siglo XVI, tiene una sola nave con un bellísimo artesonado mudéjar decorado con motivos geométricos. Destaca su torre-campanario, que aprovecha el alminar de una mezquita, y las dos palmeras de su fachada principal, que le dan un singular toque de exotismo.

Fuente de los Chorros

Esta fuente fue construida en 1905. Sus caños, alimentados por el río Amadán, han proporcionado agua a sus vecinos durante generaciones, siendo lugar de encuentro y charla entre aquellas personas que iban a por agua.

Eventos importantes

Festival Flamenco

El Festival Castillo del Cante de Ojén es uno de los festivales flamencos más antiguos de la provincia de Málaga, en el que las actuaciones se viven desde el silencio y el respeto casi reverencial por los cantaores, con un público entendido que irrumpe en vítores y aplausos al término de cada fraseo. Por sus tablas han pasado los mejores cantaores y cantaoras de la historia flamenca, desde Camarón de la Isla hasta los nuevos maestros. Normalmente se celebra el primer sábado de agosto en el colegio público de Ojén.

Festival Ojeando

Se celebra el primer fin de semana de julio y es el festival de música pop-rock independiente más importante de la provincia con más de 15.000 visitantes. Las actuaciones tienen lugar en los rincones más bellos del municipio. Durante tres días Ojén se convierte en un pueblo de contrastes, combinando ese encanto de pueblo típico malagueño, con calles estrechas y paredes blancas, con esa otra imagen de los grupos, más vanguardista y alternativa.

Feria

Se celebra en el mes de octubre en honor al patrón San Dionisio Aeropagita. La plaza del pueblo es el corazón y centro de la fiesta donde se disfruta de la gastronomía local mientras la orquesta ameniza el baile. También por las noches el pueblo se llena de la música más actual para el disfrute de todos los públicos. Además, se celebran todo tipo de juegos populares, como la carrera de cintas o el juego del botijo, entre muchos otros.

El Tostón Popular

El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, se reúnen familiares y amigos para pasar un día de campo asando castañas y tomando aguardiente, como es costumbre en el pueblo. El domingo siguiente, en la plaza del pueblo se organiza un tostón popular que atrae a turistas y a lugareños en el que no faltan las castañas ni el aguardiente, pero tampoco la música, el tocino a las brasas, los juegos o las visitas turísticas al pueblo. Esta fiesta ha sido declarada de Interés de Singularidad Turística.

Gastronomía

Ojén ofrece al visitante una gran variedad de platos de su gastronomía típica, entre los que destacan el arroz con hinojo, los rosquetes, las pasas en aguardiente, los churros mojaos, el potaje de castañas o la miel natural. Además, en sus tiendas se pueden comprar productos artesanos como pestiños y borrachuelos.